martes, junio 09, 2009


Cuentos de sociedad

Ilustración de Sara Salazar: Disñeño y arquitectura



TIEMPO DE MAMBO

QUASI UNA FANTASIA

CALDA OPERA SECONDA DE CINÉFILO MUSICÓLOGO




Al filo de las 20 horas, pasaba Cintarazo el martes 9 por las calles 57 con 60 cuando se acercó al interior de la UADY y alcanzó a escuchar en el salón del consejo a un viejo cofrade:

-Para el de la voz, un poco leer a Jorge Fernández Tappan es continuar una ya larga, intermitente, lúdica conversación en la que las palabras van cayendo lentas sin pausa entre sonrisas y guiños cómplices de colusión sensitiva y caprichosa, lo mismo en playas de Varadero que en las grutas de Camagüey o entre sorbos de mojitos en la Bodeguita del Medio, así como recorriendo por la Habana vieja las calles pecadoras de Prado y Neptuno. Charla apenas interrumpida por el respeto obligado, en el teatro Nacional García Lorca. mientras Alicia Alonso, sobrepuesta de una lesión ocular, desenvolvía sobre el escenario la serpentina de una danza revolucionaria en teatro casi vacío, por ausencia de público en los espacios reservados a los participantes del IV Congreso comunista cubano.
-El Charro, además de guardameta laureado con los Merengues en el fútbol de veteranos de la Modelo, era el cancerbero que no sólo dejaba entrar hasta las redes de la risa nuestras bromas, sino que metía las propias como en portería desguarnecida. Muchos amigos se quedaron con las ganas de leer Relatos de un viajero, sus andanzas de excursionista peninsular visitante de médicos y consultorios pueblerinos, agotada su primera edición .
-Nudista a lo David Herbert Lawrence o Pascal Ferrán, Lady Chaterley y el guardabosque, mejor película en Francia (2006),suelta el verbo al garete en su ópera segunda, celebración de esta noche, calda,pues sabe que el deseo es el motorque hace girar al mundo, émulo de Henry Miller desde El Coloso de Marousi, instalado ya para siempre, mientras le quede memoria, en el triángulo rosado de Sexus, Plexus y Nexus, sensor del aroma a Crica en Trópico de Cáncer o Trópico de Capricornio, estimulado por El Pájaro de Fuego de Anais Nin mientras bordea el Delta Venus de la feminista francesa que Cabrera Infante consideraba cubana no sólo por el incesto con el pianista gigoló en su reencuentro de parís.

-En este quehacer evocador de la palabra sin los velos de la voluptuosidad que de todas maneras costaron la cabeza al Bautista, un largo rosario de plumas consagradas precede las reminiscencias erótico musicales del autor, motivo de nuestra reunión: Baudelaire, Cocteau, Daudet, Etienne, Colette, Rimbaud, Gide, Breton, Morand, Louys, Apollinaire, Desnos, Proust, Kessel, Faulkner, Dalí, Bataille, Aragon, Joyce, Romains, Sade, Artaud, Martin du Gard, Aymé, Wilde, Maupassant, Sartre, Genet, Beauvoir, Malreaux, Flaubert, Stendhal, Montherland. Chez Jean Claude Simoen, guía de Rudolph Spielmann, figuran hilvanados, París, 1979, en su imprescindible Antologie Historique de Lectures Erotiques.

-Carolina, ahijada y discípula literaria de Flaubert recuerda en sus memorias, ensayo de Julián Barnes, que para su tío todo libro era inofensivo bien escrito. Años más tarde Sartre acude a la opinión de una amiga materna, Madame Picard: ¡ “A los niños hay que permitirles leer todo… ningún libro bien escrito puede ser peligroso”. Para que le dejaran leer Madame Bovary. Después llenaría tres tomos de la Biblioteque de la Pleiade sobre su autor, al que inmortalizó como “el idiota de la familia”.

-No es peregrina la referencia de Fernández al promiscuo proverbio de Bahía, prendido como quedó en las redes tejidas por Jorge Amado con la complicidad de Sonia Braga y Marcelo Mastroianni en Gabriela Clavo y Canela. o, siempre la primera, con José Wilker, en Doña Flor y sus dos maridos.Este discurrir lascivo es de muy larga prosapia rabelesiana, desde la vida de las mujeres galantes de París. Parece en ocasiones seguir a sus anchas con Chaucer en los Cuentos de Canterbury, aunque, habituados a las especias que dan sabor a la carne nos hubiera gustado verlo recoger el guante que arrojó desde su celda en la Bastilla el divino marqués.Será para sus boccacianos frutos venideros.

-Hoy suena improcedente eso de desacralizar el lenguaje literario, cuando hasta los diarios conservadores de aceda prosapia cristiana se regodean, apetitosa venta de ejemplares, en la mano sacerdotal que después de alzar la hostia consagra las tangas de una guatemalteca en la arena Para eso puso Dios el deseo entre Adán y Eva, para jugar con él, atestiguaría el mandatario de Paraguay, obispo poblador.
-Sueños tórridos de jóvenes mambistas de la radio tamaulipeca, noctívagos lujuriosos del rumbo progreseño de Pluma y Lápiz. Evocarán seguramente, ¿verdad, Huayo? volcánicas irrupciones involuntarias al roce de manitas sudadas bajo el temblor mortecino de los faroles salitrosos, interrumpida la brisa por deseos ocultos en la oscuridad callejera.¿Alguien del auditorio se perdería episodio alguno de la popular Tieta de Agreste, magia de las caderas de Sonia y la libido del héroe de Bahía?

-En colapso obligado, perniciosas secuelas de la edad, sin duda será grato para esos más de tres mosqueteros de la dedicatoria, perdidos entre los asistentes, recordar los días veraniegos de límpido horizonte sin los nubarrones inevitables de disfunciones eréctiles futuras.

-Jorge veló sus armas musicales al lado de su padre, escuchas de zarzuela, y bajo la guía materna tomó el camino de la lectura de la mano de Amicis, como Neruda hijo también de ferroviario. Sus pulsaciones era inevitable manifestarlas musicalmente.Así cada uno de sus episodios memoriosos en el libro de esta noche, cuya portada de Sara Salazar, singularmente llamativa, es un acierto editorial que invita a su lectura, jocosa y despreocupada.

-¿Cómo eludir el recuerdo de la pelirroja irlandesa que dejaba bobo al público de Chicxulub apagando su desnudez ígnea en las olas del golfo con zambullidas temerariasdesde el desvencijado muelle de madera que el tiempo se tragó?.Era lógica consecuencia sucumbiera a sus encantos un paseante playero bajo la advocación comprensiva de San Patricio y la complicidad bamboleante de un pesquero varado.

-Más de 15 láminas lúbricas, sugeridas, sospechamos, por los recorridos escandalosos, cortinas cerradas, de Madame Bovary que hicieron del paseo en coche calesa, bovarismo le decían en Hamburgo, escape al adulterio sobre el tracatraca del pavimento enladrilladoTal vez por eso repite nostálgico un pintor humorista en itzimná, “Flaubert es eterno”.


-Después de disfrutar Tiempo de Mambo, con el Instituto de Cultura del Estado, bajo cuyos auspicios vio la luz de imprenta, como seguramente estarán de acuerdo sus lectores, coincidiremos en su descripción de libro inofensivo para alinearnos gustosos con Flaubert y sartre.
-Agradecemos al autor su obra; a la Universidad de Yucatán y al Instituto de Cultura del Estado su hospitalidad, y, de manera particular a los presentes, la simpatía de su asistencia. Al salir podrán dar seguimiento a esta celebración con el manual litúrgico de la música erótica referida. Muchas gracias, buenas noches.-Bertolino Cojitranco. (Especial para la Lira Sartorial).